Muchas veces me han preguntado por qué decidí ponerle LA TRIBU VIRTUAL DE MAMÁ a este blog, así que acá va una respuesta (que intentaré sea breve) para ustedes también...
Para adentrarnos en el tema hago referencia a una de mis escritoras favoritas, Laura Gutman, quien señala que las mujeres "hoy no tenemos aldea, ni comunidad ni tribu vecinal en muchos casos. A veces tampoco familia extendida. Pues bien, necesitamos crear apoyos modernos y solidarios. De lo contrario no es posible entrar en fusión son el bebé. No es posible amamantarlo, ni fundirse en sus necesidades permanentes. Las mujeres tenemos que organizarnos. Una posibilidad es crear grupos de apoyo o de encuentro, o grupos de crianza abiertos para que las madres encontremos compañía con nuestros hijos en brazos, comprensión de nuestros estados emocionales y aceptación de nuestras ambivalencias."
Por qué una Tribu? Las tribus fomentan la socialización simbólica, los valores que promulgan perduran a través del tiempo, transmiten sus conocimientos de generación en generación, son GRUPOS sociales y por lo general se asocian a las familias. Qué bueno es volver a lo natural y ancestral.
Antes de estar embarazada y de ser madre habían muchas cosas que eran invisibles para mí, entre ellas la maternidad, no lograba empatizar con esos "procesos internos", me costaba entenderlos. Luego, cuando estuve en ese lado de la vereda comencé a ver, y noté que muchas veces las madres están (estamos) solas. Si bien la maternidad nos hace visibles por el crecimiento de nuestras panzas, también nos hace invisibles con nuestras nuevas necesidades, la necesidad de compañía es una de ellas.
Me di cuenta (porque lo viví) que, las mujeres gestantes-madres, necesitamos ser acompañadas, escuchadas, sostenidas y contenidas, acariciadas, y esto no es casual. Biológicamente ocurren procesos hormonales intensos que nos hacen estar mucho más sensibles a nosotras mismas y a nuestro entorno. A nivel físico ocurren cambios evidentes, nuestros cuerpos cambian, adaptándose amorosa y perfectamente a la llegada de ese nuevo ser, pero también muchas veces van quedando marcas que no queremos, un ejemplo común son las estrías.
Nuestras cabezas funcionan en otra sintonía, a ratos en las nubes, a ratos en la tierra, nos imaginamos (dependiendo del caso) lo bello o lo terrible de la llegada de un bebé a nuestras vidas, vidas estructuradas o desordenadas, con sueños cumplidos o rotos, o incumplidos, con esperanzas perdidas, con adicciones, con miedos, con frustraciones. Sí, vidas imperfectas, donde a veces no somos capaces de hacernos cargo ni de nosotras, y menos de un bebé. Seamos claros, no todas las embarazadas querían estarlo, y eso ya implica un tremendo proceso interno.
Son esos momentos, la gestación, el parto, la lactancia, la crianza, donde necesitamos compañía amorosa y respetuosa, donde necesitamos que nos escuchen, ayuden con las cosas de la casa (el aseo, el almuerzo, regar el jardín), porque muchas veces no hay tiempo, o simplemente no queremos. Y porque luego de que nacen nuestros bebés estamos sumergidas en nuestro puerperio, tan propio y tan único en cada mujer.
En mi caso, yo necesitaba (y necesito aún porque me hace bien) estar con más mujeres (gestantes o madres), conocer sus experiencias, vivencias, anécdotas, compartir con ellas y sus hijos, sentirme entendida, acogida, poder hacer mis consultas sobre lactancia, crianza, depresión postparto, poder sentirme EMPODERADA CON MI PROPIA MATERNIDAD. Compartir lo bueno y lo malo, compartir aquello que ocultamos, que muchas veces no queremos contar... sin juzgar, ni mentir, ni envidiar; compartir para ayudar. Y que bueno es que se unan los hombres también, que la parentalidad (ser padre y madre) se fomente y potencie en las casas, parques, círculos de mujeres, de crianza respetuosa.
Necesitamos de nuestra Tribu!! nos ayudan a estar sanas de alma. Mi tribu la componen mi esposo y mis hijos, mis padres, hermanos, sobrino, suegros, tíos, primos, abuelos, amigos, afortunadamente tengo una tribu física a la cual acudir, pero también tengo a mi tribu virtual, a mis amigos de facebook que me acompañan en mi día a día, a mis amigos de gmail, mis amigos de twitter...Gracias a mi Tribu (física y virtual) por estar siempre para mí.
Imagen extraída de http://www.asociacionsina.org
Y a tí...
quien te
ayuda? quién te hace cariño? quién te escucha y te habla? quién te sostiene? quién te acompaña? quién te da ánimo y palabras de esperanza? quién te contiene?
Cuál es tu tribu?
Yo quisiera ser parte de tu tribu virtual y acompañarte, aunque sea desde este lado de la pantalla, donde yo escribo y tú me lees, y nos identificamos... Ahí yo me siento pagada.
Les dejo esta frase de María Quiñelén, Lawentuchefe (Mujer de Medicina Mapuche):
"Si la Mujer está sana puede formar una familia y una comunidad sana. Por lo cual la mujer es la que debe reconstruirse para poder tener una sociedad más justa, equilibrada, sabia y armónica.”



