El día del primer cumpleaños de mis hijos les escribí y leí una carta...
Hijos
míos, sé que aún son pequeños para comprender mis palabras, pero también sé que
son ustedes quienes más tienen que escucharlas.
25
de enero de 2013, el día que ocurrió el cambio más hermoso en mi vida, llegaron
ustedes, llegaste tú Agustín y tú Alonso, el milagro de mi vida. Ver sus ojos
perfectos mirándome, sentir cómo se calmaban cuando estuvieron en mi pecho,
cuando nuevamente sintieron los latidos de mi corazón, pero esta vez fuera de
mi vientre, me iba enamorando más y más. Me enamoré de ustedes antes de
concebirlos, mi deseo era tan inmenso que me hacía amarlos ya, me enamoré más
esa noche que supe que había quedado embarazada, me enamoré más aún cuando supe
que eran dos, cuando escuché sus latidos por primera vez, cuando vi sus
pequeños cuerpos con una ecografía, cuando sentí sus primeras pataditas. Cada día me enamoro
más. Y es que ya no hay límites, este es el amor más grande, lo que siento por
ustedes me sobrepasa, me supera, me envuelve y me rebalsa. He conocido el amor
verdadero, incondicional e infinito.
Un
25 de enero nacieron ustedes, y nací yo, nueva, nací como Mujer-Madre. Cuando
fui mamá hubo un quiebre en mí, un nuevo nacimiento, una nueva yo,... no pude
seguir siendo la misma y tampoco me lo permití. Ser madre de múltiples me
cambió totalmente, no sólo cambió mi cuerpo, también cambió mi mente y mi
corazón. Ser mamá me ha hecho más mujer, más hija, más hermana, me ha hecho ver
y sentir lo que antes no veía ni sentía. Ha cambiado mis fanatismos y pasiones,
ya no es lo mismo lo que me mueve.... Es Mejor! Sí que es mejor... Ser mamá me
hace querer ser mejor persona cada día y hacer de este un mundo mejor.
Antes
de ser mamá creía conocer el cansancio, comía la comida calentita, me daba
largos baños de tina, dormía mucho, mi
tiempo me pertenecía. Antes de ser mamá no sabía que el amor es lo mejor que
tenemos y lo mejor que podemos dar. No conocía el maravilloso olor de sus
boquitas cuando los tengo cerca mío, no sabía que una mirada o una sonrisa
puede detener el caos alrededor, no imaginaba el placer que sentiría al
amamantarlos. Antes de ser mamá no imaginaba que la discapacidad y con ello,
las nuevas capacidades serían parte de nuestras vidas.
He
conocido el miedo, me he vuelto loca, he gritado, he llorado, también he reído.
No
cambiaría nada, ser SU mamá me hace la mujer más feliz del mundo, todo es
perfecto así tal cual. Ustedes son perfectos para mí.
Un
25 de enero de 2014, aquí estamos otra vez, junto a quienes nos aman,
celebrando su primera vuelta al sol, su primer cumpleaños y también el nuestro.
Hace un año que dejaron de crecer en mí, para crecer conmigo. Ya llevamos 365
vueltas sobre la Tierra y una vuelta al Sol, uuuufffff tremendo recorrido, pero
muy bien acompañados por el papá, las tetitas y mucho amor.
Feliz
Cumpleaños Agustín, Alonso, Alejandro y para mí.


